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Estados de WhatsApp para inmobiliarias: cómo publicar un inmueble que sí se vea bien

Medidas reales, zona segura para que no se corte el precio y cómo armar la pieza sin diseñador. Guía práctica para asesores inmobiliarios en Colombia.

Los estados de WhatsApp son el escaparate más visto y peor aprovechado de una inmobiliaria en Colombia. Tus contactos ya están ahí: son los mismos que te escriben al chat. Pero la mayoría de asesores publica una foto suelta del inmueble —sin precio, sin barrio, sin forma de contactarlo— o un pantallazo del portal con el logo de otra empresa encima.

Esta guía tiene dos partes. Primero, cómo armar un estado que se lea: las medidas reales, las franjas que WhatsApp tapa con su propia interfaz, y por qué se te ve borroso. Segundo, cómo dejar de armarlos a mano.

Por qué un pantallazo no sirve

Un estado dura 24 horas y compite con fotos de familia. Tiene uno o dos segundos para decir tres cosas: qué es, cuánto vale y dónde queda. Un pantallazo del portal las dice, pero en letra de ocho puntos y con la marca de un competidor.

Lo que funciona es una pieza armada para ese formato: la foto, el precio grande, la ficha corta y tus datos. Eso es lo que hacen los asesores que venden por WhatsApp. El problema es lo que cuesta armarla.

Las medidas: 1080 × 1920

Un estado se ve mejor en 1080 × 1920 píxeles, proporción 9:16 — la misma de una historia de Instagram. WhatsApp acepta desde 480 × 848 px, pero por debajo de 1080 de ancho el texto pequeño se ensucia.

Hasta aquí, todo el mundo dice lo mismo. El problema empieza después.

La zona segura: el dato que no está publicado en español

Aquí se pierde la mayoría, y no por falta de gusto.

WhatsApp no publica especificaciones de diseño para los estados. Ni medidas ni zonas seguras. Las cifras que circulan son ingeniería inversa de la propia aplicación, y se contradicen entre sí por el doble: Moda recomienda dejar 120 px arriba y 200 abajo; Pixscaler dice que lo tapado son 250 px arriba y 250 abajo; otras guías hablan de 400 abajo.

Lo que sí está documentado es Instagram Stories. Meta pide dejar libre de texto y logos aproximadamente el 14% superior y el 20% inferior. Sobre un lienzo de 1920 px de alto:

ZonaPíxelesQué la ocupa
Superior270 pxBarra de progreso, foto de perfil, nombre y hora
Inferior384 pxCampo "Responde…", botones de silenciar y compartir
Laterales65 px cada unoMargen de seguridad según el alto de la pantalla

Medimos un estado real publicado desde un teléfono con pantalla 9:16: la interfaz de WhatsApp tapaba unos 170 px arriba y unos 190 px abajo. Menos de lo que pide Meta. Aun así conviene usar los números de Meta, y la razón es concreta: la barra inferior cambia según la versión del sistema operativo y según si el teléfono tiene barra de gestos. Por eso no hay una cifra más ajustada que se pueda defender, y por eso las guías se contradicen: cada quien midió su propio teléfono.

Pieza de 1080 × 1920 con las zonas no seguras marcadas: 270 px arriba y 384 px abajo

La regla práctica: nada importante en el 15% de arriba ni en el 20% de abajo. Si el precio queda en esa franja, no existe.

Por qué se corta la imagen (y por qué se ve borrosa)

Dos preguntas que los asesores escriben en Google y que casi nadie responde bien.

Se corta porque las fotos de inmuebles vienen horizontales o en 4:3 —así las toma la cámara y así las piden los portales— y el estado es 9:16. Si subes la foto tal cual, WhatsApp recorta por el centro y se come media sala. La solución no es recortar mejor: es armar una pieza de 1080 × 1920 y poner la foto dentro.

Se ve borrosa porque WhatsApp recomprime. Reduce las imágenes a aproximadamente 1600 px en el lado largo y baja la calidad del JPG. Eso significa dos cosas: sube siempre a 1080 × 1920 aunque se vaya a reducir —partir de más resolución deja mejor resultado— y evita líneas de un píxel, degradados suaves y letra fina, que es exactamente lo que la recompresión destruye. El límite de peso es de 16 MB, muy por encima de lo que necesitarás.

La trampa del pie de foto

Este error es sutil y arruina piezas bien hechas.

Cuando compartes una imagen al estado con texto adjunto, WhatsApp escribe ese texto encima de la foto, en una franja que cae aproximadamente entre 260 y 350 px desde el borde inferior — es decir, por encima de la zona segura que acabas de respetar.

Resultado: el pie de foto le pasa por encima a la fila de características, justo donde suelen ir habitaciones, baños y área.

Si vas a poner texto, deja libres unos 400 px abajo. Si no vas a poner ninguno, no dejes tanto: queda un bloque de color vacío que parece un error de diseño.

Cómo armarlo a mano, bien

Si vas a hacerlo por tu cuenta —en Canva o donde sea— esta es la lista corta:

  1. Lienzo de 1080 × 1920. En Canva: "Historia de Instagram".
  2. Guías a 270 px desde arriba y 400 px desde abajo. Ningún texto fuera de esa franja.
  3. El precio grande. Es el primer dato que busca cualquiera. Si el arriendo incluye administración, dilo al lado del precio y no en letra pequeña.
  4. Barrio y ciudad, no solo la ciudad. "Bogotá" no le sirve a nadie; "Cedritos, Bogotá" sí.
  5. Máximo cuatro o cinco características. Área, habitaciones, baños, parqueaderos. El estrato si vende. Las demás sobran.
  6. Tu nombre y tu teléfono, dentro de la zona segura.
  7. Contraste alto. Texto blanco sobre foto clara no se lee. Si va texto sobre foto, ponle un degradado oscuro debajo.
  8. Un llamado a la acción explícito. "Escríbeme por aquí" funciona mejor que nada, porque en un estado la gente responde por el mismo chat.

Con eso ya estás por encima del promedio. El costo es el tiempo: entre quince y treinta minutos por inmueble la primera vez, y hay que repetirlo cada vez que cambie un dato.

El problema que nadie menciona: los datos

Supongamos que resuelves el diseño. Contratas a alguien, o armas tu plantilla. Ahí empieza el trabajo de verdad.

Cada inmueble hay que copiarlo a mano: precio, área, habitaciones, baños, parqueaderos, estrato, barrio. Siete campos. Con treinta inmuebles activos son doscientos diez campos copiados a mano, y cada uno es una oportunidad de equivocarse.

Y los datos se mueven. Baja el precio, cambia la administración, se arrienda el parqueadero. Ahora hay dos verdades: la de tu sistema y la de la imagen que ya está circulando. Una pieza publicada con el precio viejo no se puede corregir — ya la vieron, ya la reenviaron, ya te van a escribir por ese precio.

Si trabajas con un diseñador, aparece algo peor: hay que mantenerlo alimentado. Exportas el catálogo, se lo mandas, arma, revisas, corriges una cifra, vuelve a armar. Para entonces el inmueble puede estar reservado. No es que el diseñador sea lento: es que el catálogo cambia más rápido de lo que se puede sincronizar a mano.

Con ver.me: un clic

En ver.me la pieza se arma desde el inmueble que ya tienes cargado. No copias nada — los datos salen del sistema, así que la imagen y tu catálogo no pueden decir cosas distintas.

Diálogo de ver.me: al cambiar de estilo, la vista previa se actualiza en el momento

Abres el inmueble, tocas Compartir → Imagen para redes, y eliges:

  • Tamaño. Historia (estado de WhatsApp e historia de Instagram), vertical 4:5, cuadrado u horizontal para Facebook.
  • Estilo. Seis diseños: foto completa, dividido, marco, mosaico de cuatro fotos, cartel con ficha, o ficha con los datos arriba y las fotos abajo.
  • Tipografía. Tres combinaciones.
  • Extras. Mostrar o no al asesor asignado, e incluir o no el enlace al inmueble.

Los seis estilos de pieza disponibles en ver.me, en formato historia

Todas respetan la zona segura, en los cuatro tamaños. Los colores salen de la marca de tu agencia: los defines una vez en ajustes y todas tus piezas salen con ellos. El color del texto no se configura — se calcula contra el fondo para que siempre se lea, que es precisamente el error más común cuando alguien elige un color de marca claro y le escribe encima en blanco.

El interruptor del asesor: comparte el inmueble, comparte la comisión

La opción de ocultar los datos del asesor existe por una razón concreta.

Una pieza sin nombre ni teléfono es una pieza que otro asesor puede publicar. Le pasas el inmueble a un colega, él lo publica en su estado con sus datos, y si de ahí sale negocio, se reparte la comisión. Es la práctica de toda la vida. Lo que no existía era la pieza: hasta ahora el otro asesor tenía que armar la suya, o publicar la tuya con tu teléfono encima —que no le sirve— o mandar un pantallazo.

Con el interruptor apagado sale la agencia sin el asesor. Una sola imagen que cualquiera de tu red puede publicar como propia.

Por dónde empezar

Escoge los tres inmuebles con mejores fotos y publica uno por día durante una semana. Usa el mismo estilo en los tres: la repetición es lo que hace que alguien reconozca que el estado es tuyo antes de leerlo.

Mide lo único que importa: cuántas personas te escribieron después de ver el estado. Es un número que se cuenta con los dedos, y es el único que dice si el formato te sirve.

Sigue leyendo

Fuentes

  1. Moda — WhatsApp Status image size and safe area
  2. Pixscaler — WhatsApp profile and status photos: what gets cropped
  3. Chatarmin — WhatsApp image size guide
  4. Meta — Especificaciones de anuncios para historias de Instagram
  5. DataReportal — Digital 2025: Colombia

¿Sigues armando cada pieza a mano? Con ver.me la imagen sale del inmueble que ya tienes cargado, con los colores de tu marca y en un clic.

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